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¡A Juicio de la Ignorancia!

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La Magistrada Isolina Peralta ponderó como procedentes la acusación y las pruebas presentadas por el Ministerio Público y envió a los imputados Marlin y Marlon Martínez a Juicio de Fondo por el asesinato de Emely Peguero.Considero acertada la decisión de la magistrada, pues tanto el MP como la parte civilmente constituida desempeñaron un papel procesal digno de estos méritos y del éxito obtenido con la decisión de hoy.

Lamento mucho que en torno a la figura de La jueza se crearan toda clase de acusaciones falsas y siniestras que ensombrecieron el proceso desde el principio; dijeron que estaba vendida, que le habían pagado tales cantidades de dinero, que no actuaba de forma parcial, hasta llegaron a decir que iba a declarar inocentes a los imputados, cosa que sólo puede provenir de una lengua viperina y una mente cretina, pues en manos de la magistrada no estaba decidir sobre el fondo del proceso, sino que su papel se circunscribía, como juez de la instrucción, a preparar el proceso desde la medida de coerción hasta la audiencia preliminar, que no es más que un juicio especial contra la acusación, las pruebas y los plazos, no así de la culpabilidad o inocencia de los imputados.

La gente no escatimó esfuerzos al Momento de acusar sin pruebas y sin razón a una jueza que cumplía decentemente con sus funciones jurisdiccionales conferidas por la ley, no faltaron los memes burlescos y mordaces, las voces alegres que vinculaban a la juzgadora con toda clase de sectores oscuros; y los epítetos y argumentos propios de una sociedad insípida que sabe poco pero habla mucho, la magistrada fue petrificada por la opinión popular, por el vulgo.

Sin embargo, con la decisión de hoy, la Magistrada Peralta ha otorgado a la sociedad dominicana un aliciente longitudinal, una almohada donde recostar las cabezas de un pueblo herido y lacerado como consecuencia de un crimen mefistofélico y desalmado, en perjuicio de Emely y sus familiares; también esta sentencia ha venido a contradecir y desenmascarar la trama ridícula y falaz que se cernía contra la figura de quien se encargaba de ese histórico y memorable juicio preliminar.

Sorprendentemente, no he visto a nadie reconocer el valor de la jueza y la calidad de su sentencia, por eso quiero llevar mis sinceras felicitaciones a la noble y honorable magistrada Isolina Peralta, así crece nuestro Estado de Derechos, así avanza la nación, eso se llama impartir justicia honorable magistrada.

En conclusión, Marlin y Marlon tienen que responder por sus hechos; y la magistrada Peralta ya hizo su parte, apegada a La Constitución y Las Leyes, de forma imparcial y en respeto a los derechos fundamentales de todos los actores del proceso; la sociedad dominica debería pedirle perdón y someterse a revisión, pues calificamos a priori el trabajo de la jueza, como autómatas que reaccionan ¡A juicio de la ignorancia!.

Giordano Abreu